Síntomas de la Hepatitis C

Al contrario de lo que ocurre con la hepatitis A y la hepatitis B, todavía no existe ninguna vacuna contra la hepatitis C. El tratamiento de la hepatitis C consiste en mantener controlado el hígado, monitorizar el proceso de la enfermedad y combatir el virus.

¿Qué tratamientos hay?
El tratamiento de la hepatitis C depende de diferentes factores:

  • La gravedad de los daños del hígado (fase con fibrosis: F0-F4);
  • La gravedad de las molestias y los dolores en el hígado;
  • La presencia de enfermedades metabólicas como la diabetes;
  • La presencia de otras infecciones, como el VIH;
  • El genotipo

El genotipo
Existen siete tipos de hepatitis C. Estas se indican con números del 1 al 7. A estos tipos diferentes se les denomina "genotipos".

Medicación con la Hepatitis C

Para los pacientes que lo requieran, es posible combatir el virus (y con ello una parte de los síntomas de la hepatitis C) con medicación.

El tratamiento
La duración del tratamiento de la hepatitis C depende del genotipo, el grado de la enfermedad hepática (fibrosis, cirrosis o después de un trasplante) y la posible presencia de otras infecciones. Por ello, el tratamiento de la hepatitis C es diferente para cada persona. El médico hace una estimación previa y controla la efectividad del tratamiento.

El objetivo del uso de medicinas
La elección de los medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C tiene como objetivo eliminar el virus del cuerpo. De esta manera el hígado no sufre más daños y puede reducirse la infección del mismo. La fibrosis que pudiera estar presente en el hígado mejora así. También se minimiza el riesgo de transmisión del virus.

Decisiones conjuntas
Tu médico te indicará cuándo es necesario comenzar con los medicamentos. Si todavía no hay infección de hígado, el médico puede decidir posponer el tratamiento. Naturalmente, esto es algo que consultará contigo. También puede ser que el paciente tenga circunstancias privadas por las que el tratamiento tenga que posponerse, o que alguien tenga razones para no tratar en absoluto la infección de hígado.

También puede ocurrir que una persona  tenga razones para no recibir tratamiento. Si una persona tiene hepatitis C pero opta por rechazar tratamiento, es importante que su entorno simpatice con ella y respete su decisión. Es importante tener el apoyo de los amigos y la familia para que puedas seguir hablando sobre ello.

 

Vídeolectura