Contagio de la Hepatitis C

La forma más importante de transmisión de la hepatitis C es mediante el contacto entre sangres. La hepatitis C no se transmite a través de la saliva, y en general tampoco mediante contacto sexual.

Contagio a través del contacto entre sangres
La hepatitis C es un virus que se transmite a través de la sangre. La infección ocurre cuando tu sangre entra en contacto directo con sangre infectada por hepatitis C. El virus puede sobrevivir en la sangre fuera del cuerpo durante varias horas. Existen varias maneras mediante las que puedes contraer la hepatitis C. Puedes contraerla, entre otros, por:

 

  • Transfusiones de sangre o de productos derivados de sangre contaminada (antes de 1992 en Holanda, o en años posteriores también en Asia, África, área mediterránea, Sudamérica y Europa del Este).
  • Cánulas, agujas o instrumentos de inyección contaminados (compartidos con otros durante el consumo de drogas).
  •  Sexo sin protección con una persona que tiene  hepatitis C, cuando hay contacto entre sangres.
  • Intervenciones médicas, quirúrgicas y dentales en las que se reutilizan instrumentos, o en las que estos no han sido debidamente esterilizados.
  •  Al hacerse piercings o tatuajes o recibir acupuntura con materiales que no se han desinfectado correctamente.
  • Al realizarse una manicura/pedicura (con hemorragias) con material que no ha sido debidamente esterilizado (se dan muy pocos casos).
  • Nacimiento de una madre infectada con hepatitis C (se dan muy pocos casos).

 

La mayor probabilidad de contagio: las agujas infectadas
La mayor probabilidad de contagiarse con el virus de la hepatitis C se produce con el uso de agujas contaminadas durante el consumo de drogas. Antes de 1992, la mayor probabilidad de contagio en los Países Bajos se daba en las transmisiones de sangre. Entonces no se analizaba la sangre donada para transfusiones de sangre, para controlar la presencia de la hepatitis C.

Más sobre la transmisión de la hepatitis C
Si tienes preguntas sobre la hepatitis C y su contagio, consulta siempre con tu médico, profesional sanitario u otro prestador de servicios sanitarios. No estás solo/-a. También existen asociaciones de pacientes y organizaciones de ayuda a las que puedes acudir para ponerte en contacto con en otras personas que padecen (o han padecido) la enfermedad y encontrar apoyo.

Prevenir la transmisión de la hepatitis C

La hepatitis C no se transmite a través del contacto social habitual, como darse l amano, besarse o estornudar. Por tanto, no es posible contraer el virus al utilizar el vaso de otra persona, mediante la saliva o por insectos. La hepatitis C tampoco se transmite en una sauna, piscina o servicio.

Hay un par de consejos que debes tener en cuenta para prevenir el contagio de la hepatitis C:

 

  • No compartas cepillos de dientes, cuchillas de afeitar, máquinas de afeitado u otros objetos que puedan entrar en contacto con sangre;
  • Practica el sexo seguro; evita el sexo sin protección cuando hay contacto entre sangres;
  • Nunca compartas agujas o jeringuillas.

Contagiado/a con el virus
¿Sospechas que puedes haberte contagiado con el virus de la hepatitis C? Hay varios síntomas que pueden indicar una infección en el hígado. En la actualidad es posible investigar si estás infectado/a con el virus mediante diferentes tests.

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